Guía completa

Saber antes de ir, no descubrirlo en la estación

Ir a la ITV sin saber qué te van a marcar es jugársela. La pre-ITV consiste en pasar por el coche el mismo checklist que aplica la estación oficial, antes de que lo hagas tú de verdad: alumbrado, frenos en banco, holguras de dirección y suspensión, estado de los neumáticos, emisiones (por sonda OBD y por análisis de gases si el motor lo requiere), escape y carrocería. Al final te entregamos un informe por escrito con cada punto marcado como apto, defecto leve o defecto grave — no una opinión de pasillo.

Reparar o no reparar: la decisión es tuya

No todo lo que sale en un informe pre-ITV hay que arreglarlo con nosotros. Si detectamos algo, te decimos qué es y cuánto costaría corregirlo, y tú decides: lo hacemos aquí, lo llevas a otro sitio, o directamente pasas la inspección tal cual si el defecto es leve y prefieres asumir el riesgo. Lo único que no hacemos es tocar nada sin que lo hayas aprobado antes.

Los puntos donde más coches se quedan

Por experiencia, los motivos más frecuentes de defecto en una inspección son el alumbrado mal regulado o con alguna luz fundida, pastillas de freno gastadas o líquido de frenos envejecido, holguras en la dirección o la suspensión, y en diésel, el filtro de partículas o el sistema de emisiones fuera de norma. Ninguno de estos puntos es difícil de corregir si se detecta antes: el problema es descubrirlo en la propia estación, perder el turno y tener que volver a pedir cita.

Si ya te suspendieron una vez

Si la ITV ya te ha marcado algún defecto en una visita anterior, tráenos el informe oficial. Revisamos exactamente esos puntos, te confirmamos si se ha corregido correctamente y te devolvemos un informe propio para que vayas a la reinspección con la tranquilidad de que está resuelto.

Llama al 641 16 17 71 o escribe por WhatsApp y te damos cita para la pre-ITV antes de tu turno en la estación.